Muchas familias nos consultan preocupadas porque su hijo o hija no ha comenzado a gatear. Aunque sabemos que cada niño tiene su propio ritmo de desarrollo, el gateo es un hito clave que no deberíamos pasar por alto. Más allá del desplazamiento, esta etapa tiene un impacto profundo en el desarrollo neuromotor, la integración sensorial y las bases para el aprendizaje futuro.
¿Por qué es importante el gateo?
Gatear implica coordinación entre las cuatro extremidades, fortalecimiento del eje corporal y desarrollo de habilidades como la disociación, la percepción del espacio y la organización visual. Esta actividad bilateral alternante estimula ambos hemisferios cerebrales y prepara al niño para tareas complejas como leer, escribir o mantener la atención.
Cuando un niño se salta el gateo, a veces observamos más adelante dificultades en la escritura, en la postura al sentarse, en el equilibrio, en la coordinación o en la orientación espacial. También puede afectar la seguridad corporal y el sentido de la propiocepción (percepción del propio cuerpo).
¿Qué señales deben hacernos consultar?
Recomendamos valorar el desarrollo motor si:
- No muestra interés por desplazarse o se frustra al intentarlo.
- Rechaza estar boca abajo.
- No se sostiene en cuatro apoyos ni se balancea.
- Usa siempre un solo lado del cuerpo.
- Prefiere el «culeteo» como única forma de moverse.
Estas señales pueden indicar inmadurez del sistema nervioso o desequilibrios sensoriales que se benefician de intervención temprana
Nuestra intervención desde terapia ocupacional
En Clínica Sentir realizamos terapia ocupacional en Carballo una valoración global que incluye tono muscular, control postural, reflejos primitivos, procesamiento sensorial y motivación al movimiento. Creamos un plan individualizado, en el que priorizamos el juego como herramienta terapéutica.
Trabajamos en el suelo, utilizando colchonetas, túneles, rampas, almohadas y juguetes motivadores para fomentar el desplazamiento. Estimulamos la estabilidad central, la fuerza en hombros y caderas, y el equilibrio dinámico. También damos pautas específicas a las familias para que puedan reforzar lo trabajado en casa de forma lúdica y natural.
Nuestro enfoque: prevenir para potenciar
No buscamos que todos los niños gateen sí o sí, pero sí que tengan la oportunidad de pasar por esta etapa si su desarrollo lo permite. Nuestro objetivo es prevenir futuras dificultades, ofreciendo un entorno rico en estímulos, seguro y respetuoso con el ritmo del niño. Porque en Clínica Sentir creemos que cada pequeño avance construye un gran desarrollo.


